viernes, 15 de febrero de 2019

El vacío no está en la espuma del fernet. Definitivamente no en este. Pero sí tal vez en el tuyo... Vos sabés cómo funciona la física.

Ah No?
Bueno, te explico:

cada átomo que conforma a esa molécula de pompa de fernet-cola contiene una determinada cantidad de electrones que se comportan de manera aparentemente caótica dentro de una nube que rodea al núcleo. Estos electrones son como poltergeist cuánticos: existen, pero no podemos determinar dos variables de sí mismos a la vez; no podemos saber su velocidad y dirección al mismo tiempo que averiguamos su localización exacta. Todo lo que queda, es la probabilidad. No me gusta esta conclusión.

Entonces, dónde están esos electrones? Algunos creen que tal vez en todas partes y a la vez en ningún lado, debido a que en distancias tan pequeñas y velocidades tan altas, se deforma la curvatorua espaciotemporal, transportando aleatoriamente al electroón de un lado a otro dentro de los límites de la nube. El microuniverso es un caos constante que forma la estable materia con la que interactuamos día a día.

Y el vacío? Ah, sí. Tu vacío está en cada lugar donde el electrón no. O sea, en todos lados y al mismo tiempo, en ninguno.Entonces qué define la existencia del vacío y la del electrón?

La Interpretación de Copenhague sostiene que no podemos llegar a obtener una respuesta sobre este asunto porque nuestras herramientas son demasiado toscas para tal nivel de precisión subatómica.
Por eso, tal evz quede enteramente a tu criterio. Y en mi vaso no veo el vacío, sino a cada electrón que llena la nube, a todos; a cada uno como una oportunidad diferente. Y así en cada trozo de materia con el que interactúo.

Hoy no existe el vacío para mi. Pero tal vez, en el afán de intentar explicar tu histeria e incertidumbre adolescente de manera satisfactoria, en tu vida aún queden algunas placas de Bohr.




18/10/14

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