Y sí!
Otra cabeza decapitada!
Y quién soy yo para hacer algo, si nunca aprendí a desatar nudos y la vida no es más que una serie de rutinas más o menos rebeladas, sin dependencia pero también sin completa expiación, y los fractales esta noche rebotan sobre sus mismas caras, y no observo más que un loop de mil caras desencajadas en el revoltoso mar de la ansiedad crepitante en los recovecos de mi cráneo. Y aunque apenas puedo controlarla (o tal vez me quiere hacer pensar eso), la escucho, la siento y la sufro. Y me obliga a gatillar sobre la sien de mi dignidad, a pisotear mi escuálido orgullo, a regodearme en mi humillación y a esperar, una vez más,
que sus ojos vuelvan a su cabeza,
y su cabeza vuelva a su cuerpo,
y que yo,
con mi saliva colgando y mis ojos perdidos,
me levante una vez más y le grite a la parte más profunda de su iris:
Estoy listo de nuevo.
20/06/15
No hay comentarios.:
Publicar un comentario