viernes, 15 de febrero de 2019


"La soledad era fría, es cierto, pero también era tranquila, maravillosamente tranquila y grande, como el tranquilo espacio frío en el que se mueven las estrellas.”

Pero no me conformé. Quise más que flotar junto a las estrellas. Quise ser una de ellas. Lo logré. De hecho, puedo alternar en una especie de desintegración/reintegración entre estrella-vacío. No, no fue fácil, pero valió la pena. Y acá me tenés, tratando de hacer lo mismo con vos

“Estos inmortales no dieron la espalda a la vida..."

Y aparecen los signos, los carteles, las advertencias. Aparece el autocontrol en todas sus formas, y tal vez noe stés lista, pero nadie nunca lo está realmente para nada. Y cuando lo soportable llega a su límite, no queda más que cruzar la puerta y dejar todo atrás por un momento, enajenarse; verte balbucear palabras ininteligibles en medio de la mundanidad y un suspiro infinito que invade tu mente, recorre tu cuerpo como mis dedos en este momento, descolocándote constantemente... Eso es más que flotar junto a las estrellas.




08/06/14

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