Recorrerte es atravesar un rosedal estepario. Y para recorrerlo debo verme como un ente incorporeo; un fantasma unido a vos por un etéreo hilo de felicidad. Una dependencia tan grotesca, tan vil, que hasta mis átomos se ofenden al nombrarte. Un suspiro imaginario. Intento tocarte, pero no tengo cuerpo. Intento besarte, pero no tengo sabor. Intento mirarte, pero todo lo que ves es una pared. Intento amarte, pero tu corazon esta enterrado en un bosque y abrazado por las ramas de un roble.
11/03/13
No hay comentarios.:
Publicar un comentario