Es uno de esos días. Y con todas las cosas maravillosas que pasaron en el medio, sólo escribo para contarte miseria.
Me levanto entre incertidumbres (para variar) sin mensajes y con un mensaje. Ahí empezó todo. No digo que lo haya causado. La angustia no es una tragedia espontánea. Se cocina a fuego lento y si la miras entre el vapor sólo se muestra una masa semi homogénea, con algunos trozos que sobresalen pero sabes muy bien que el caldo no es sólo de trozos. Y ese trozo fue el mensaje.
Hoy tenía planes escritos con tinta invisible. Concreté uno y lo llamé una conquista. Pero al mostro del desasosiego no le gusta el orden. Enseguida aumenta la dosis. Para colmo, la rutina, el trabajo y todas esas cosas que no pueden dejar de hacerse. Hoy quise desaparecer pero fue el día con las laburo en la semana. Todavía no me decido si es bueno o es malo.
Para conocer al caldo no alcanza con los trozos, pero por el olor te das cuenta. Y había un olor inusual, grisáceo. Distante. No sé si soy yo o simplemente se me abrió algún ojo, porque funciono mejor cuando estoy peor. Será circunstancial? Será inherente? Posiblemente una imposición cultural, quién sabe? Todo vale. Estoy intranquilo y no te quiero molestar porque seré frío pero no un forro y no sé cuánto de esto pasa y cuánto otro imagino.
Nos cuesta encontrar el punto de comunión en las perspectivas que nos construyen. Tal vez porque soy un poco más pesimista de lo que parezco y además la desconfianza es un puñal muy caliente para mi espalda en ciertos contextos, como por ejemplo el nuestro. Me estoy yendo del tema.
En resumen: te sigo extrañando.
miércoles, 2 de octubre de 2019
lunes, 8 de julio de 2019
lunes, 17 de junio de 2019
La lluvia
Lo malo de la química es que cuesta desprenderse. A veces el destiempo nos desarma el rompecabezas. A veces nuestros mambos presionan, se interponen entre nuestros cuerpos sudados sin que nos demos cuenta, sin previo aviso. A veces sos río y a veces sos lluvia. Marcado tu camino por el viento y la marea siempre. Y cuando sos lluvia y me empapas de vos, llega esa caricia en medio del calor sofocante que suscita la vida.
Pero no termina ahí.
Por un momento pensé en decir que es adictivo, pero lo adictivo suele ser destructivo y vos no haces más que inspirar.
También cuando sos lluvia, como la lluvia, sos casi una prueba de fe. Gozas de una inquietante impredictibilidad. Y aunque siempre andes fluyendo por algún recoveco de mi cerebro, justo cuando llueve es cuando más te pienso.
La magia no existe hasta que aparecés. Y yo acá, otra vez contemplando la lluvia.
Pero no termina ahí.
Por un momento pensé en decir que es adictivo, pero lo adictivo suele ser destructivo y vos no haces más que inspirar.
También cuando sos lluvia, como la lluvia, sos casi una prueba de fe. Gozas de una inquietante impredictibilidad. Y aunque siempre andes fluyendo por algún recoveco de mi cerebro, justo cuando llueve es cuando más te pienso.
La magia no existe hasta que aparecés. Y yo acá, otra vez contemplando la lluvia.
sábado, 1 de junio de 2019
Y en este desierto el agua de mi oasis tiene corriente. ¿Corriente en medio del desierto!? ¿Cómo puede ser? Pero es. Y no es inmediata. Bebo un poco, dejo la vida fluir a través de mis tripas y cuando llego a la cúspide del éxtasis, una corriente repentina se activa a lo largo del camino recorrido por el agua. Me penetra y no me perdona hasta que dejo de beber. ¿Y qué hace un hombre sediento frente a todo esto? Pues obviamente seguir bebiendo. Bebiendo como nunca; bebiendo para siempre. Bebiendo hasta la muerte.
lunes, 22 de abril de 2019
"¿Que otra cosa es un árbol
más que libertad?
Si te abrazo es para sentir."
La otra noche me abrazaste y sentí que mi cuerpo se hacía agua. La parte que más me gusta es cuando nos enredamos porque parecemos dos árboles y nuestros cuerpos encajan tan bien entre sí que no me importaría quedarme así hasta petrificarme y me encuentren siendo exhibido en un museo con la expresión en mi cara del mayor de los éxtasis, revelador de una instancia espiritual a la que todos aspiran y se devanan los sesos, mientras tratan de descifrar el misterio del Hombre Árbol petrificado, cuando la respuesta yace en una noche más de otoño enredado en vos.
martes, 26 de marzo de 2019
Se que te dije que iba a escribir sobre esto, pero la verdad es que sobre esto ya nos dijimos todo, y como me dijiste, no hay que gastarlo con palabras. Palabras que podemos intentar buscar toda una vida, pero al final se resumen en el instante que nuestras pieles entran en contacto; o antes aún, cuando me ves llegar y te veo esperarme sólo separados por una soberbia vidriera que no sé qué se cree, así que la derribo y llego a tu encuentro. Un encuentro que se renueva cada vez y aumenta su intensidad. Una intensidad que no retrocede y alcanza nuevos límites. ¿Habrá un límite que no se pueda pasar? El límite último, el miedo. El miedo siempre estará, y sería insensato negarte que yo también lo tengo. Pero también tenemos esto, esto que nos pasa y no se puede evadir. Y si seguimos evadiendo, ¿en qué nos superamos?
¿Dónde nos quedamos? ¿Cómo seguimos? ¡Tantos miedos para una puerta y yo acá hablando solo! Tantos miedos a los que ya estamos acostumbrados... Y si no hay nada que perder, al menos no perdamos los abrazos.
¿Dónde nos quedamos? ¿Cómo seguimos? ¡Tantos miedos para una puerta y yo acá hablando solo! Tantos miedos a los que ya estamos acostumbrados... Y si no hay nada que perder, al menos no perdamos los abrazos.
sábado, 23 de marzo de 2019
Tan insulso como esta página en blanco. Día tras día me voy completando, con consecuencias y, a veces, con momentos. Pero, a modo de constante, un capítulo queda siempre sin vida. Tuve que aprender a saltearlo y continuar la historia sin él, siempre con esa ambición al principio, devenida en anhelo al final, subyacente en cada trazo consiguiente de que esa sangría, seguida de mayúscula, corresponda a él.
Pero aún no aparece. Y al principio desesperaba. Es uno de mis demonios más profundos, uno que apenas entiendo y con el único que mantengo esta guerra fría que, de vez en cuando, como hoy, estalla en algún satélite de mi subconsciente y saco a relucir mi peor tipo de nihilismo: el que construye el sentido de su vida.
Hoy, en comunión, acepto el posible y fatal desenlace para ese capítulo. Aún no sé cómo decírselo. Quizá haciendo una fiesta antes, o simplemente en confidencia compartiendo unas birras. Lo importante es ser diplomático para no dar lugar a malas interpretaciones. Y nadie quiere una de esas tristezas mudas, pero pasan. Ahí están y con ellas habrá que lidiar en lo que queda de la existencia.
Como verán, no se me dan muy bien las palabras, así que a veces pierdo las batallas.
Como hoy.
Pero aún no aparece. Y al principio desesperaba. Es uno de mis demonios más profundos, uno que apenas entiendo y con el único que mantengo esta guerra fría que, de vez en cuando, como hoy, estalla en algún satélite de mi subconsciente y saco a relucir mi peor tipo de nihilismo: el que construye el sentido de su vida.
Hoy, en comunión, acepto el posible y fatal desenlace para ese capítulo. Aún no sé cómo decírselo. Quizá haciendo una fiesta antes, o simplemente en confidencia compartiendo unas birras. Lo importante es ser diplomático para no dar lugar a malas interpretaciones. Y nadie quiere una de esas tristezas mudas, pero pasan. Ahí están y con ellas habrá que lidiar en lo que queda de la existencia.
Como verán, no se me dan muy bien las palabras, así que a veces pierdo las batallas.
Como hoy.
martes, 26 de febrero de 2019
Vengo borrando y escribiendo constantemente desde hace una hora porque me haces sentir tantas cosas que están todas desordenadas como los bloques de un rígido sin desfragmentar y... bueno, no me pongo nerd. Perdón.
Recordaba que, X, un ente irrelevante más que por su papel en esta anécdota, me hubo planteado que hay estímulos que corrompen la sensatez del mismo (!?). Te imaginarás mi cara...
No existe una sensación artificiada por un estímulo, sino potenciada por él. La sensación siempre fue sensata. O mejor dicho, existió un estímulo que dio origen a la sensación que luego potenciamos con otro estímulo.
Porque, otro tema: ¿hasta dónde nuestras sensaciones no son esencialmente producto de estímulos? ¿Cuál es el Estímulo Primigenio? ¿Hay uno?
¿El vino? ¿La música? ¿El tacto? ¿Tus ojos? ...Y me volví a acordar de tus ojos. Volvió el estímulo. ¿Esto tampoco es sensato, X?
Mis latidos, que ya no son míos en este momento,
mis neuronas que sólo existen para volver a formar su imagen,
las ganas de volver a reírnos mientras nos compartimos nuestros pedazos, ya medio rotos pero siempre invaluables en su unicidad, y nos regalamos tiempo; tiempo que se evapora como nuestro sudor entre los gemidos.
Recordaba que, X, un ente irrelevante más que por su papel en esta anécdota, me hubo planteado que hay estímulos que corrompen la sensatez del mismo (!?). Te imaginarás mi cara...
No existe una sensación artificiada por un estímulo, sino potenciada por él. La sensación siempre fue sensata. O mejor dicho, existió un estímulo que dio origen a la sensación que luego potenciamos con otro estímulo.
Porque, otro tema: ¿hasta dónde nuestras sensaciones no son esencialmente producto de estímulos? ¿Cuál es el Estímulo Primigenio? ¿Hay uno?
¿El vino? ¿La música? ¿El tacto? ¿Tus ojos? ...Y me volví a acordar de tus ojos. Volvió el estímulo. ¿Esto tampoco es sensato, X?
Mis latidos, que ya no son míos en este momento,
mis neuronas que sólo existen para volver a formar su imagen,
las ganas de volver a reírnos mientras nos compartimos nuestros pedazos, ya medio rotos pero siempre invaluables en su unicidad, y nos regalamos tiempo; tiempo que se evapora como nuestro sudor entre los gemidos.
Lo que no sabes, X, es que somos seres inherentemente curiosos buscándole nuevas caras a los enigmas de siempre.
Qué estúpido pensar que la culpa es del estímulo!
Qué estúpido pensar que la culpa es del estímulo!
viernes, 15 de febrero de 2019
Mediante máquinas podemos ver la proyección espectral de n̶o̶s̶o̶t̶r̶o̶s̶ los fotones que componen la luz, nuestra persona, nuestro universo y nuestra perspectiva. El espectro es tenue. Es un resplandor del fotón al fondo del cuadro, que va tiñiendo todo de una manera paulatina, pero irrefrenable. Me tiñe a mí, que hasta ése momento solo era un conjunto de sombras y encuentro esas fisuras. Tan resecas. Tan viejas. Y encuentro más; encuentro una cadena dorada que se desprende de mí y va dibujando su figura a medida que el espectro la va envolviendo... hasta que llega al cuervo. El cuervo se mueve frenéticamente al verse descubierto. El espectro todo lo envuelve, pero no puede envolver a lo que es oscuro por naturaleza. Lo negro no tiene fondo; no tiene explicación. El cuervo, que antes era instinto, ahora es más y es consciente. Mi espíritu, que era vino, ahora es elixir y comprendo la completitud en mí, en la cadena y en el cuervo. Mis pedazos se desprenden de mí, pero yo sigo dentro. Después de todo, es un sueño. Todo, hasta este momento es un sueño. Todo, hasta que el cuervo canta, hasta que tu piel se desprende, hasta que la cadena se desvanece, hasta que despertás es un sueño.
13/01/16
Soy nada
Una nada infinita
Que se arrastra en tu pupila.
Dentro de ese iris,
Dentro de ese iris,
En un epígrafe absoluto
Que condensa el Universo
En un otoño eterno
Que condensa el Universo
En un otoño eterno
Soy la nada que espera
En una canción ahogada
Cándida y devota
En un letargo inmaculado
En una canción ahogada
Cándida y devota
En un letargo inmaculado
En que la luz se cierne
Esa muestra, ese hueso
Ese momento inalcanzable
Sobre el semblante de tu sexo.
Esa muestra, ese hueso
Ese momento inalcanzable
Sobre el semblante de tu sexo.
Al momento de tu huida,
Soy un pobre cánido,
Que siente las agujas
Rodear su corazón
Y atravesarlo sin piedad
Soy un pobre cánido,
Que siente las agujas
Rodear su corazón
Y atravesarlo sin piedad
Vuelve a quererte
Ignominiosa negativa;
Un pobre cánido
Con su hocico mancillado
Que una y otra vez
Ignominiosa negativa;
Un pobre cánido
Con su hocico mancillado
Que una y otra vez
Ante la notas compuestas
Porque no entiende de errores
No entiende de pasado
Sólo sabe esperar
Y salivar
Ante lo sublime
Ante las notas compuestas
Porque no entiende de errores
No entiende de pasado
Sólo sabe esperar
Y salivar
Ante lo sublime
Ante las notas compuestas
por tus labios al hablar.
20/05/16
Empezando por el que genera la incertidumbre, que empieza desde el momento atómico en que el electrón transita su orbital. Cómo pueden pedirle que supere al vacío, cuando éste gobierna hasta en niveles subatómicos, piensa, Ridículo y desesperante. Y después de tantos años, después de tanta sangre derramada, el cinismo le ganó. Lo peor de todo siempre espera ahora. Sin decepción; sin ilusión. Sin sentimiento. El vacío más ignominioso que se pueda imaginar, que rasga al corazón y lo agrieta; que sulfura el alma y extingue la empatía. Sólo del vacío puede hablar. Y aún hablando sólo del vacío, su grial intelectual nunca se agota porque el vacío está en todo. El vacío es infinito y el infinito es un momento. Y aquí piensa que le es difícil imaginar el vacío en sus ojos, cuando la sola impresión en su retina está cargada de universos. “El vacío está en la pérdida, pero también en la dicha” piensa con angustia. Y el ahogo se da, patéticamente, con el vicio. Maldice no poder hacerse adicto a algo que no tenga su perfume. Maldice la pulsión que lo lleva a trascender el deseo y, por lo tanto, arruinar todo. No, no piensa que la trascendencia arruine; pero él no sabe tratar con las consecuencias de la trascendencia. “Y quién sí?” piensa, y se siente estúpido de vuelta. Mece la copa entre su índice y pulgar, mirando el sillón que supo sostenerla la noche anterior. No va a volver, piensa. La sublimación de lo sublime frente a sus ojos, transformándose en un eterno vacío. Piensa que ya está viejo, que no puede más, que está harto de decepcionarse y que a todos nos pasa lo mismo, en algún punto. Algunos se dejan dominar por la ilusión. Ignoran. Se mienten. Logran vivir más tiempo en detrimento de lo sublime. Y quién es uno para juzgar, piensa, si él no es menos miserable a fin de cuentas, ni menos hipócrita. Piensa en todos aquellos seres que conoció que vivieron en el vacío. Poetas que arriesgaban su vida con cada decepción y renacían con cada nueva revelación. Se mira al espejo y se da cuenta de que tenían más que la cama en común, después de todo. Sonríe al realizar el azabache humor de la existencia, se sirve otra copa, se sienta en el sillón que la noche anterior supo sostenerla, piensa en sus ojos, Contempla lo sublime. Se desvanece. La angustia. El vacío.
Él fue hecho para esto.
Él fue hecho para esto.
11/04/16
No llega a ser resaca, pero indudablemente es persistente. El malestar, la inquietud, el deseo, la ignominia que genera verme en mi mente. No soy muy paciente, no soy muy cómodo. No soy mucho de nada y ese es mi estigma; como la inquietud que sufre un átomo en un microondas. La energía viniendo desde todos lados, invadiéndome, violándome, encendiéndome.Y no puedo detenerme.
Y si me resisto, sufro esto. Verborragias, películas de mis futuros distópicos en las paredes, voces de mis vidas pasadas y futuras. Encuentros constantes que me empujan hacia el precipicio. Claro que sí, muchos salen lastimados. No entiendo por qué vincularse a un átomo dentro de un microondas, y puede sonar cruel, pero tampoco me interesa. Dentro del tornado, no hay manos que puedan mantenerse sostenidas. Todo fluye y la anarquía deja de ser una utopía por vez primera. “Un resplandor, al soltar mi cuerpo en remolinos”. La libertad me enciende. La libertad me domina. Y así es con vos, en algún punto, yo lo sé, en algún punto queres girar, como yo, como otros ya lo hicieron, pero no podes. Nunca podes. ¿Nunca podes?
Tal vez lo estes haciendo. Tal vez no te des cuenta porque tus prejuicios te nublan la vista. Porque no te has encontrado. Y mientras no te encontras, tu verdadero ser está por ahí, viviendo la vida, siendo todo. Y vos llorando porque no queres abrir los ojos. Y atinas a agarrarme la mano, en medio del remolino. ¿Y qué te dije sobre los remolinos? Claro, ves que no se puede... ¿Cómo pretendes que encuentre tu mano, cuando ni siquiera vos la podes encontrar? Tus cadenas son de papel, como tu voluntad. Pero es cuestión de tiempo. El tiempo sofoca a la situación. Uno se hastía, rompe un límite, una brecha, y termina en el microondas o en el congelador.En cualquier caso probablemente yo no esté, porque los remolinos, pero no hay de qué preocuparse.
Nunca hay de qué preocuparse.
Y si me resisto, sufro esto. Verborragias, películas de mis futuros distópicos en las paredes, voces de mis vidas pasadas y futuras. Encuentros constantes que me empujan hacia el precipicio. Claro que sí, muchos salen lastimados. No entiendo por qué vincularse a un átomo dentro de un microondas, y puede sonar cruel, pero tampoco me interesa. Dentro del tornado, no hay manos que puedan mantenerse sostenidas. Todo fluye y la anarquía deja de ser una utopía por vez primera. “Un resplandor, al soltar mi cuerpo en remolinos”. La libertad me enciende. La libertad me domina. Y así es con vos, en algún punto, yo lo sé, en algún punto queres girar, como yo, como otros ya lo hicieron, pero no podes. Nunca podes. ¿Nunca podes?
Tal vez lo estes haciendo. Tal vez no te des cuenta porque tus prejuicios te nublan la vista. Porque no te has encontrado. Y mientras no te encontras, tu verdadero ser está por ahí, viviendo la vida, siendo todo. Y vos llorando porque no queres abrir los ojos. Y atinas a agarrarme la mano, en medio del remolino. ¿Y qué te dije sobre los remolinos? Claro, ves que no se puede... ¿Cómo pretendes que encuentre tu mano, cuando ni siquiera vos la podes encontrar? Tus cadenas son de papel, como tu voluntad. Pero es cuestión de tiempo. El tiempo sofoca a la situación. Uno se hastía, rompe un límite, una brecha, y termina en el microondas o en el congelador.En cualquier caso probablemente yo no esté, porque los remolinos, pero no hay de qué preocuparse.
Nunca hay de qué preocuparse.
16/02/16
Realmente no importa el hambre. Realmente no importa el prójimo. Realmente no importa el cielo. No importa el cinismo. No importa la tierra, ni el futuro, ni el pasado. No importa el trabajo, ni tu auto, ni las deudas. No importa que no tengas dónde vivir. No importa ese trauma que tuviste en la infancia, o fuera de ella. No importa lo más terrible que hayas sufrido en tu vida. No importa el miedo a que ella te deje, que ellos te hablen o que tu familia te aparte. Importa el verde. Importa la música. Importa cada sonido que sale de su boca y se materializa en mis entrañas, en formas inmortales e indefinidas. No importa la espera, si no los granos que caen uno a uno por tan estrecha ranura y el sonido que hacen mientras mi ansiedad pinta tus ojos en mi mente, penetrantes, fijos e incautos, como yo debería ser; como siempre debe ser. No importa el control; importa perderlo e improvisar sobre ello. No importa el abandono; importa la intensidad con la que te quise antes de ello.
No importa todo aquello que nos rodea, porque es construido por muchas mentes, por muchas ilusiones que nublan nuestra propia perspectiva de la realidad. Tenemos tanto y usamos tan poco, y aún así vivimos con soberbia; no entendemos que estamos de paso y que la conciencia es el privilegio de nuestra especie. No entendemos que cada momento, bueno y malo, nos dibuja y al final, en nuestro lecho, miraremos al pasado sólo para arrepentirnos de todo lo que no hemos hecho cuando fue el momento. Porque es el momento lo que importa. Por qué arrepentirnos, entonces? Qué necesidad de morir en la miseria mental cuando tenemos semejante oportunidad. Uno se queja de las circunstancias, lo que está perfecto, pero no comprende la tragicomedia que es la vida; no se percata de que todo trasciende, de que tenemos fecha de vencimiento. No comprende la naturaleza de las cosas. Yo no quiero desperdiciar un segundo. Elijo quejarme de mi especie, pero quejarme con amor. Elijo quejarme de lo establecido, pero disfrutándolo cada segundo. Elijo quejarme de mi trabajo, pero guardar cada puto momento. Quiero estudiar y amar lo que estudio para dejarlo al día siguiente y decidirme por otra cosa, y estar estancado y luego salir, o tal vez no... Quiero guardar cada labio, cada pestaña, cada iris, arruga, estría, bigote, de tu cara. Quiero explotar cada uno de tus átomos al máximo. Quiero serte una carga y un apoyo. Quiero que me puetees, que peleemos, que me odies, que me abraces. Quiero que me duelan las cosas.
Porque uno muere solo y al final del camino, detrás del velo, la nada misma nos cubre.Quiero vivir.
Porque cada momento en la vida es único y con un lado perfecto.
Porque nada prevalece.
Porque mañana no habrá nada.
Porque sólo tenemos una oportunidad.
Y me importa darme cuenta de eso.
No importa todo aquello que nos rodea, porque es construido por muchas mentes, por muchas ilusiones que nublan nuestra propia perspectiva de la realidad. Tenemos tanto y usamos tan poco, y aún así vivimos con soberbia; no entendemos que estamos de paso y que la conciencia es el privilegio de nuestra especie. No entendemos que cada momento, bueno y malo, nos dibuja y al final, en nuestro lecho, miraremos al pasado sólo para arrepentirnos de todo lo que no hemos hecho cuando fue el momento. Porque es el momento lo que importa. Por qué arrepentirnos, entonces? Qué necesidad de morir en la miseria mental cuando tenemos semejante oportunidad. Uno se queja de las circunstancias, lo que está perfecto, pero no comprende la tragicomedia que es la vida; no se percata de que todo trasciende, de que tenemos fecha de vencimiento. No comprende la naturaleza de las cosas. Yo no quiero desperdiciar un segundo. Elijo quejarme de mi especie, pero quejarme con amor. Elijo quejarme de lo establecido, pero disfrutándolo cada segundo. Elijo quejarme de mi trabajo, pero guardar cada puto momento. Quiero estudiar y amar lo que estudio para dejarlo al día siguiente y decidirme por otra cosa, y estar estancado y luego salir, o tal vez no... Quiero guardar cada labio, cada pestaña, cada iris, arruga, estría, bigote, de tu cara. Quiero explotar cada uno de tus átomos al máximo. Quiero serte una carga y un apoyo. Quiero que me puetees, que peleemos, que me odies, que me abraces. Quiero que me duelan las cosas.
Porque uno muere solo y al final del camino, detrás del velo, la nada misma nos cubre.Quiero vivir.
Porque cada momento en la vida es único y con un lado perfecto.
Porque nada prevalece.
Porque mañana no habrá nada.
Porque sólo tenemos una oportunidad.
Y me importa darme cuenta de eso.
30/07/15
Nada productivo. Nunca nada productivo. La muerte absoluta se vuelve absolutista. Todo pretende abarcar cuando contamina alguna de tus células. Hay una contrafuerza que existe en constante lucha, pero necesita un estímulo. Ja! Como si sobrasen estímulos una vez que el hastío corroe los cuerpos decapitados de tus sueños. Ya no hay sangre en esos cuerpos. Ya nada fluye por ellos. Sólo bestiales palabras que pretenden darles vida, más no hacen algo mejor que moverlos como marionetas, diciéndoles lo que queres escuchar; cuando la vida es mucho menos que un sueño, pero apenas más que las circunstancias. Y las sogas que me atan no hacen más que delatarme.
Y sí!
Otra cabeza decapitada!
Y quién soy yo para hacer algo, si nunca aprendí a desatar nudos y la vida no es más que una serie de rutinas más o menos rebeladas, sin dependencia pero también sin completa expiación, y los fractales esta noche rebotan sobre sus mismas caras, y no observo más que un loop de mil caras desencajadas en el revoltoso mar de la ansiedad crepitante en los recovecos de mi cráneo. Y aunque apenas puedo controlarla (o tal vez me quiere hacer pensar eso), la escucho, la siento y la sufro. Y me obliga a gatillar sobre la sien de mi dignidad, a pisotear mi escuálido orgullo, a regodearme en mi humillación y a esperar, una vez más,
que sus ojos vuelvan a su cabeza,
y su cabeza vuelva a su cuerpo,
y que yo,
con mi saliva colgando y mis ojos perdidos,
me levante una vez más y le grite a la parte más profunda de su iris:
Estoy listo de nuevo.
Y sí!
Otra cabeza decapitada!
Y quién soy yo para hacer algo, si nunca aprendí a desatar nudos y la vida no es más que una serie de rutinas más o menos rebeladas, sin dependencia pero también sin completa expiación, y los fractales esta noche rebotan sobre sus mismas caras, y no observo más que un loop de mil caras desencajadas en el revoltoso mar de la ansiedad crepitante en los recovecos de mi cráneo. Y aunque apenas puedo controlarla (o tal vez me quiere hacer pensar eso), la escucho, la siento y la sufro. Y me obliga a gatillar sobre la sien de mi dignidad, a pisotear mi escuálido orgullo, a regodearme en mi humillación y a esperar, una vez más,
que sus ojos vuelvan a su cabeza,
y su cabeza vuelva a su cuerpo,
y que yo,
con mi saliva colgando y mis ojos perdidos,
me levante una vez más y le grite a la parte más profunda de su iris:
Estoy listo de nuevo.
20/06/15
De todo y de nada.
Hostil. Encarnado y vil. Harto del mundo. Mi mundo.
La gente? Qué es eso?
Me gusta mirar al gusano moverse cuando la manzana está podrida, y atiendo a las circunstancias de la manera más cínica.
Pero
Por qué yo?
Por qué así?
La gente pasa entera frente a mis ojos. Las dispongo, las desarmo, limpio algunas partes polvorosas y vuelvo a armarlas. Y aún así no estoy satisfecho.
Cierto es que me robo algunas partes, porque yo también estoy incompleto; y el amor, el odio, la poesía, se trata de eso; de robar. Y el que le roba a un ladrón... Pero no, Yo no dejo que me roben.
Que soy terco?
Para nada!
Prefiero regalarme. Y así, al regalarme, me quedo sin las partes que había robado y volvemos al estadío del equilibrio dinámico, sí, y volvemos ése cero hiperactivo, y volvemos a las andadas.
Tal vez las preguntas estén mal planteadas, y en realidad se trate más de un "cómo yo", "para qué yo". Tal vez no me importa, en definitiva, la completitud. Es un juego. Siempre lo supe. Es como el gusano que tanto me gusta mirar. Se va apoderando de la manzana. Hectáreas y hectáreas de alimento infinito, de goce, que poco a poco van desapareciendo. Así me dejo desaparecer, pero me gusta. Y mientras me evisceran, me grito a mí mismo:
-Ja! la ironía de todo cínico.
Hostil. Encarnado y vil. Harto del mundo. Mi mundo.
La gente? Qué es eso?
Me gusta mirar al gusano moverse cuando la manzana está podrida, y atiendo a las circunstancias de la manera más cínica.
Pero
Por qué yo?
Por qué así?
La gente pasa entera frente a mis ojos. Las dispongo, las desarmo, limpio algunas partes polvorosas y vuelvo a armarlas. Y aún así no estoy satisfecho.
Cierto es que me robo algunas partes, porque yo también estoy incompleto; y el amor, el odio, la poesía, se trata de eso; de robar. Y el que le roba a un ladrón... Pero no, Yo no dejo que me roben.
Que soy terco?
Para nada!
Prefiero regalarme. Y así, al regalarme, me quedo sin las partes que había robado y volvemos al estadío del equilibrio dinámico, sí, y volvemos ése cero hiperactivo, y volvemos a las andadas.
Tal vez las preguntas estén mal planteadas, y en realidad se trate más de un "cómo yo", "para qué yo". Tal vez no me importa, en definitiva, la completitud. Es un juego. Siempre lo supe. Es como el gusano que tanto me gusta mirar. Se va apoderando de la manzana. Hectáreas y hectáreas de alimento infinito, de goce, que poco a poco van desapareciendo. Así me dejo desaparecer, pero me gusta. Y mientras me evisceran, me grito a mí mismo:
-Ja! la ironía de todo cínico.
11/05/15
Quien no cierra los ojos es porque le teme a sus sueños.
Volvió el insomnio. Pequeño intervalo extraño viví en el que dormí mucho más de la cuenta, pero parece que hoy se acabó. Y es la primera vez en meses que escucho al primer pájaro recibiendo al horizonte acompañado por un Coltrane y mi mirada fija hacia un techo que nunca fue tan blanco. Las responsabilidades del siguiente día aguardan implacables en algún ático de mi mente, donde supe ponerlas en pos de desligar mi alma de todo lo ajeno a la música. Y así es como fluyen los sonidos. Los dejo salir, entrar y volver a salir, por un lado y por el otro, como si fuesen orbitales de mi ser, completando mi octeto, dándome esa estabilidad que casi nunca tengo y que no puedo tener porque ella es la que me tiene a mi, la que me da forma
y me arroja
y me estira
y me retiene
y me suelta.
Ella es la que me sostiene, pero no la que me mantiene. No sé qué me mantiene. Lo he buscado en las hojas, en las melodías, en la vida, en la muerte y en los demás. Pero ni siquiera sé si hay algo que mantener. Casi siempre las respuestas que no encontramos son por nuestra incapacidad de formular las preguntas correctas. Nuestra incapacidad de pensarnos. Nuestra incapacidad de sentirnos inconformes. Mi incapacidad va más allá de lo inteligible. Solía preocuparme. A veces lo hace (no voy a mentir a esta altura), pero la mentira es audaz, y lo que sea que concluya siempre será una mentira. ¿No es gracioso eso de establecer certezas sobre uno mismo, como si conociésemos nuestro propio universo? Somos un caos materializado. Todos los conceptos que tenemos de estabilidad son puramente ficticios, y creados para sostenernos en un unvierso sin suelo ni cielo. Vagamos en un vacío constante dentro de una bola de cristal, y aún así tenemos el tupé de considerarnos "estables". Incluso la religión, madre de todas las estabilidades, falla en cierto punto de inflexión que poseemos, que no tiene un "dónde", sino más bien un "cuándo" y que aparece como una fuerza natural, impenetrable; como unaley universal.
Pero no es que esté tan oscuro el tunel. Se puede ver una luz. Extrañamente, las artes nos otorgan cierta estabilidad espiritual inexplicable, pero completamente reveladora cuanto más inentendible. Y ahí radica aquella dualidad arte/ciencia, donde la segunda es más reveladora cuanto más sentido tiene.
Ahora estoy sumergido en la aleatoriedad, y eso paradójicamente, me produce la mayor y más sincera estabilidad posible. Un hecho que supera la facticidad de cualquier otro hecho, sin seguir el mínimo de sus métodos. Un vórtice en sí mismo donde ciencia y arte se unen y desunen; se expanden y colapsan y así, en medio del caos, el todo que me compone encuentra el equilibrio deseado.
Y así es como volver a la cama me resulta tan insípido y ajeno a mi persona (pero aún así necesario), porque al fin y al cabo no somos más que pequeñas y egoístas células separadas, cual capricho adolescente, del universo al que pertenecemos, sin poder nunca emanciparnos completamente de él.
10/11/14
El vacío no está en la espuma del fernet. Definitivamente no en este. Pero sí tal vez en el tuyo... Vos sabés cómo funciona la física.
Ah No?
Bueno, te explico:
cada átomo que conforma a esa molécula de pompa de fernet-cola contiene una determinada cantidad de electrones que se comportan de manera aparentemente caótica dentro de una nube que rodea al núcleo. Estos electrones son como poltergeist cuánticos: existen, pero no podemos determinar dos variables de sí mismos a la vez; no podemos saber su velocidad y dirección al mismo tiempo que averiguamos su localización exacta. Todo lo que queda, es la probabilidad. No me gusta esta conclusión.
Entonces, dónde están esos electrones? Algunos creen que tal vez en todas partes y a la vez en ningún lado, debido a que en distancias tan pequeñas y velocidades tan altas, se deforma la curvatorua espaciotemporal, transportando aleatoriamente al electroón de un lado a otro dentro de los límites de la nube. El microuniverso es un caos constante que forma la estable materia con la que interactuamos día a día.
Y el vacío? Ah, sí. Tu vacío está en cada lugar donde el electrón no. O sea, en todos lados y al mismo tiempo, en ninguno.Entonces qué define la existencia del vacío y la del electrón?
La Interpretación de Copenhague sostiene que no podemos llegar a obtener una respuesta sobre este asunto porque nuestras herramientas son demasiado toscas para tal nivel de precisión subatómica.
Por eso, tal evz quede enteramente a tu criterio. Y en mi vaso no veo el vacío, sino a cada electrón que llena la nube, a todos; a cada uno como una oportunidad diferente. Y así en cada trozo de materia con el que interactúo.
Hoy no existe el vacío para mi. Pero tal vez, en el afán de intentar explicar tu histeria e incertidumbre adolescente de manera satisfactoria, en tu vida aún queden algunas placas de Bohr.
Ah No?
Bueno, te explico:
cada átomo que conforma a esa molécula de pompa de fernet-cola contiene una determinada cantidad de electrones que se comportan de manera aparentemente caótica dentro de una nube que rodea al núcleo. Estos electrones son como poltergeist cuánticos: existen, pero no podemos determinar dos variables de sí mismos a la vez; no podemos saber su velocidad y dirección al mismo tiempo que averiguamos su localización exacta. Todo lo que queda, es la probabilidad. No me gusta esta conclusión.
Entonces, dónde están esos electrones? Algunos creen que tal vez en todas partes y a la vez en ningún lado, debido a que en distancias tan pequeñas y velocidades tan altas, se deforma la curvatorua espaciotemporal, transportando aleatoriamente al electroón de un lado a otro dentro de los límites de la nube. El microuniverso es un caos constante que forma la estable materia con la que interactuamos día a día.
Y el vacío? Ah, sí. Tu vacío está en cada lugar donde el electrón no. O sea, en todos lados y al mismo tiempo, en ninguno.Entonces qué define la existencia del vacío y la del electrón?
La Interpretación de Copenhague sostiene que no podemos llegar a obtener una respuesta sobre este asunto porque nuestras herramientas son demasiado toscas para tal nivel de precisión subatómica.
Por eso, tal evz quede enteramente a tu criterio. Y en mi vaso no veo el vacío, sino a cada electrón que llena la nube, a todos; a cada uno como una oportunidad diferente. Y así en cada trozo de materia con el que interactúo.
Hoy no existe el vacío para mi. Pero tal vez, en el afán de intentar explicar tu histeria e incertidumbre adolescente de manera satisfactoria, en tu vida aún queden algunas placas de Bohr.
18/10/14
eren. El cuervo no tiene dedos, pero vaya que mueve hilos... Es un autor maldito en la sombra de su obra. Un alma noble cansada. Tiene un espíritu harto. Vive una vida de más, porque su tiempo ha acabado. Vive una vida de más, porque sabe que debería estar en lo alto, y sin embargo, aún sigue observando a los humanos.
De verdad estará entero? De qué se trata todo esto?
Lo hará por diversión? Estará fingiendo? Estará incompleto aún su círculo?
Solo el cuervo lo sabe. Y si no lo sabe, lo intuye, mientras posa su mirada sobre una nueva alma, que lo desafía desde lejos con impropias miradas cargadas de vorágines. Que olvidó sus pertenencias bajo su roble, a la vera del río, antes de sumergirse y perderse en su cauce.Habrá intersección?
Sólo el cuervo lo sabe.
Blanco y negro son gradientes del espectro.
06/10/14
06/10/14
Suelo caminar sobre ramas endebles sin cuerda que me aten, pero con un enorme resorte debajo. No lo veo como indicativo de cobardía. Por el contrario, siento que puedo canalizar mis riesgos hacía emociones más productivas. Tampoco es que lleve el resorte a todos lados, o que siempre camine sobre ramas. Hay cables de alta tensión y vagones de tren también, y éstos me parecen mucho más merecedores de mi cordura que una simple vejación del tiempo que regalo. Y "tiempo" debería pensarlo entre comillas, pero es que cómo puedo reinterpretar algo que ni siquiera sabemos cómo funciona? A lo que voy, es que para algunas cosas siempre es mejor estar preparado. Como la ausencia de humedad en la cama, en una noche de tormenta.
Cómo sé que el Universo no tiene olor? Cómo sé que no es una galaxia la que está encerrada dentro de tu córnea? Si eso es lo que veo; esa paz me infiere. Y cuando tu espacio sucumbe, sucumbe también el mío. Qué mejor prueba de la conexión entre diferentes realidades? Qué mejor prueba de la complementación, que cuando el sudor y el aliento compartido es lo único que une a dos míseros cuerpos llenos de inmundicia.
02/07/14
No es amargo, pero tampoco dulce. No es seco, pero tampoco empalagoso. No es tiempo, pero tampoco espacio.
Es el sueño que me imagino que soñás, mientras dormís. Tan onírico y tan cierto en algún punto... Tal vez en aquel punto donde tus suspiros nutren mis sinapsis, donde el oxígeno se mezcla y la droga es más fuerte
y se liberan miles de mensajes que convergen en un único punto;
en un éxtasis convulso.
¿Qué tiene tu sangre?
Dejémosla observar
Dejémosla salir
hasta que deje de hervir
hasta que acabe de sanar,
y en el vórtice, en el vacío, crear una singularidad.
Es el sueño que me imagino que soñás, mientras dormís. Tan onírico y tan cierto en algún punto... Tal vez en aquel punto donde tus suspiros nutren mis sinapsis, donde el oxígeno se mezcla y la droga es más fuerte
y se liberan miles de mensajes que convergen en un único punto;
en un éxtasis convulso.
¿Qué tiene tu sangre?
Dejémosla observar
Dejémosla salir
hasta que deje de hervir
hasta que acabe de sanar,
y en el vórtice, en el vacío, crear una singularidad.
21/04/14
"La soledad era fría, es cierto, pero también era tranquila, maravillosamente tranquila y grande, como el tranquilo espacio frío en el que se mueven las estrellas.”
Pero no me conformé. Quise más que flotar junto a las estrellas. Quise ser una de ellas. Lo logré. De hecho, puedo alternar en una especie de desintegración/reintegración entre estrella-vacío. No, no fue fácil, pero valió la pena. Y acá me tenés, tratando de hacer lo mismo con vos
“Estos inmortales no dieron la espalda a la vida..."
Y aparecen los signos, los carteles, las advertencias. Aparece el autocontrol en todas sus formas, y tal vez noe stés lista, pero nadie nunca lo está realmente para nada. Y cuando lo soportable llega a su límite, no queda más que cruzar la puerta y dejar todo atrás por un momento, enajenarse; verte balbucear palabras ininteligibles en medio de la mundanidad y un suspiro infinito que invade tu mente, recorre tu cuerpo como mis dedos en este momento, descolocándote constantemente... Eso es más que flotar junto a las estrellas.
08/06/14
Ahogarse entre suspiros,
entre cabellos perdidos;
nunca fue tan lento el suicidio.
Con hilos dorados
ser estrangulado.
Transpirar insomnio, arrancar un gemido.
Abrir,
cerrar,
sostener,
despertar,
arrodillarme
ante un silencio gutural;
y volver a caer
en el abismo de su iris;
una galaxia reflejada,
un lugar inalcanzable
que me parte en dos
que me sumerge en la ilusion
de volver a empezar
07/10/13
Quise verte, pero estabas despierta. Despierta no te puedo ver. Despierta me miras, y tu mirada me genera hoy una sensacion que tampoco puedo explicar (como la de ayer), pero que puedo asegurarte que no es la misma de ayer ¿Como se sale del limbo que se forma entre el desengaño y el desamor? Y a veces pienso que realmente podrias explicarmelo, que lo has hecho miles de veces... pero tendria que despertarte, y despierta me doles.
Por eso, cobardemente, opto por soportarlo. Y que comico que la opcion mas cobarde sea soportar este martirio; que comico que el Juego nos haya defenestrado y que ahora nos pasemos las lunas recogiendo nuestros pedacitos y barriendo aquellos que son insustraibles. Barriendo ad infinitum como si nuestros corazones fuesen conventillos pisoteados hasta que sus zócalos perdieran el brillo para siempre.
Por eso, cobardemente, opto por soportarlo. Y que comico que la opcion mas cobarde sea soportar este martirio; que comico que el Juego nos haya defenestrado y que ahora nos pasemos las lunas recogiendo nuestros pedacitos y barriendo aquellos que son insustraibles. Barriendo ad infinitum como si nuestros corazones fuesen conventillos pisoteados hasta que sus zócalos perdieran el brillo para siempre.
12/08/13
No hay termino medio. No hay plausibilidad. Estamos atascados en un vacío que compartimos, pero que a la vez nos desune. Una hecatombe que yo inicié; una puerta que ya no puedo cerrar. Por jugar con fuerzas superiores, hoy solo puedo observar, encarcelado, como te devora el abismo; como retrocedes hasta donde empezaste y me borras y me volves a dibujar de una manera tan maliga. Nunca lo negué, pero prefiero ser tu demonio a ser tu angel. Prefiero que me apuñales a que mueras por mi. Quien quiso más acá? quien quiere más acaso? El amar es un juego interdimensional, es algo que no puede compararse porque ni siquiera existe. Fuimos una ilusion, aún mostrando nuestras verdaderas caras, y todos lo son cuando se meten en esto. Sin embargo, no le quita autenticidad al fenómeno (nadie podría quitarnos autenticidad, de eso estoy seguro).
Espero que algun dia entiendas, no hoy, que pudo haber sido peor. Espero que, como yo ahora, algún dia puedas entender la diferencia del escalofrio que nos recorria al tocarnos en el pasado, y el que nos recorre cuando aun nos recordamos.
27/05/13
Recorrerte es atravesar un rosedal estepario. Y para recorrerlo debo verme como un ente incorporeo; un fantasma unido a vos por un etéreo hilo de felicidad. Una dependencia tan grotesca, tan vil, que hasta mis átomos se ofenden al nombrarte. Un suspiro imaginario. Intento tocarte, pero no tengo cuerpo. Intento besarte, pero no tengo sabor. Intento mirarte, pero todo lo que ves es una pared. Intento amarte, pero tu corazon esta enterrado en un bosque y abrazado por las ramas de un roble.
11/03/13
La oficina esta tranquila. Las bocinas, las sirenas y la gente no parecen cometer abuso sobre esta calma sofocante. Si bien un par de metros me separan del mundo, este parece no interrumpir la resequedad de mis pupilas, el alternado recaer de mis pestañas, los pensamientos en el vacio, tan recurrentes ultimamente, cuando todo lo que necesito es un poco de vacio. La somnolencia, que ya no se si es por haber perdido el sueño por las noches o la esperanza por las mañanas. La ruta, que sigue con piedras, me seduce con sus curvas. Curvas que supe encontrar en las reminiscencias pasadas, que aprendí a odiar y que ahora adoro. Si, histeria tipica del comportamiento caótico, porque todo deviene desde el orden hacia el caos, y toda matematica es tan endeble frente al entrópico agujero del que salí a comprar cigarrillos. Reparo en este vacio, tan conocido, tan abrazado ya, que el vertigo... desapareció; que es un nuevo comienzo. Un nuevo espiritu con las canas del tiempo.
26/03/13
Tal vez tu luz y tu cicatriz me deseen, a su modo.
Tal vez solo entregándome a cada una por igual;
tal vez besándote mientras el puñal atraviesa mi cuerpo,
divide mi sangre,
libera mi alma.
Solo así tal vez se establezca el equilibrio definitivo;
la paz inquebrantable.
Solo así
tal vez se pueda amar con libertad.
Cuando la poesia viene,
viene escondida en tu sombra.
viene escondida en tu sombra.
Cuando el espacio se corrompe
y las huellas se desgastan,
y las huellas se desgastan,
Todo lo que esperaba,
ya es huerfano del tiempo
ya es huerfano del tiempo
y se hace huerfano al mirarte.
Todo lo que anhelaba es ahora una estrella caida
Un fina linea que desmerece a mi razon;
que separa mi encierro y tu redencion.
Que nos espera?
El quinto elemento.
Que nos separa?
La espera.
Que nos define?
El otro.
Que me rebela?
Vos.
29/03/13
Desde hace mucho tiempo vengo viajando en la linea B de camino al trabajo. A pesar de estar semi-inmerso en la China post-confuciana de Durant, no puedo evitar echar miradas rapidas hacia la multitud y a su comportamiento dentro de ese microcosmos social al que llamamos vagón.
Siempre observo la misma conducta: miradas rehuyéndose entre sí. Historias abortadas por el pudor producto (tal vez) del impacto socio-tecnologico consecuente de la modernidad líquida.
Hace poco lei que el uso de computadoras para comunicarse, al haber desplazado (entre otras cosas) a la comunicacion por correo tradicional, contribuyo enormemente a la disminucion de la escritura manual. Esto afecta considerablemente a la psiquis humana, ya que por ejemplo, el uso de la tipografia cursiva permite una comunicacion escrita mas fluida y, por ende, una conexion y coherencia mas solidas y faciles de formar entre las palabras en el texto. Escribir ayuda a reorganizar los pensamientos y liberar de saturacion a nuestro cerebro en momentos criticos, donde debemos analizar muchas variables para tomar una decision. La imposibilidad de llevarlo a cabo (o de llevarlo a cabo en una PC, por ejemplo), contribuye a la generacion de estres en nuestro organismo.
Ademas, el impacto psicologico que genera una tipografia "manual", de puño y letra de otro ser humano, con su propia personalidad, es muy significativo para la salud de ese individuo receptor.
En conclusion: ademas de dejar de enviarnos cartas, dejamos de mirarnos a los ojos entre extraños, o dejamos de mirarnos con una curiosidad seductora para dar lugar a una curiosidad maliciosa.
Tantas historias que pudieron comenzar y no lo hicieron simplemente por miedo... Cada vez que viajo, veo siempre el mismo escenario aquellas estrellas prendiendose y apagandose instantaneamente, como si el universo se hubiese convertido en un sinsentido y empezase a interrumpir cualquier chispa de vida en nuestro microcosmos.
Yo, por las dudas, miro a todo el mundo.
Siempre observo la misma conducta: miradas rehuyéndose entre sí. Historias abortadas por el pudor producto (tal vez) del impacto socio-tecnologico consecuente de la modernidad líquida.
Hace poco lei que el uso de computadoras para comunicarse, al haber desplazado (entre otras cosas) a la comunicacion por correo tradicional, contribuyo enormemente a la disminucion de la escritura manual. Esto afecta considerablemente a la psiquis humana, ya que por ejemplo, el uso de la tipografia cursiva permite una comunicacion escrita mas fluida y, por ende, una conexion y coherencia mas solidas y faciles de formar entre las palabras en el texto. Escribir ayuda a reorganizar los pensamientos y liberar de saturacion a nuestro cerebro en momentos criticos, donde debemos analizar muchas variables para tomar una decision. La imposibilidad de llevarlo a cabo (o de llevarlo a cabo en una PC, por ejemplo), contribuye a la generacion de estres en nuestro organismo.
Ademas, el impacto psicologico que genera una tipografia "manual", de puño y letra de otro ser humano, con su propia personalidad, es muy significativo para la salud de ese individuo receptor.
En conclusion: ademas de dejar de enviarnos cartas, dejamos de mirarnos a los ojos entre extraños, o dejamos de mirarnos con una curiosidad seductora para dar lugar a una curiosidad maliciosa.
Tantas historias que pudieron comenzar y no lo hicieron simplemente por miedo... Cada vez que viajo, veo siempre el mismo escenario aquellas estrellas prendiendose y apagandose instantaneamente, como si el universo se hubiese convertido en un sinsentido y empezase a interrumpir cualquier chispa de vida en nuestro microcosmos.
Yo, por las dudas, miro a todo el mundo.
14/07/12
"Lo «burgués», pues, como un estado siempre latente dentro de lo humano, no es otra cosa que el ensayo de una compensación, que el afán de un término medio de avenencia entre los numerosos extremos y dilemas contrapuestos de la humana conducta. Si tomamos como ejemplo cualquiera de estos dilemas de contraposición, a saber, el de un santo y un libertino, se comprenderá al punto nuestra alegría. El hombre tiene la facultad de entregarse por entero a lo espiritual, al intento de aproximación a lo divino, al ideal de los santos. Tiene también, por el contrario, la facultad de entregarse por completo a la vida del instinto, a los apetitos sensuales y de dirigir todo su afán a la obtención de placeres del momento. Uno de los caminos acaba en el santo, en el mártir del espíritu, en la propia renunciación y sacrificio por amor a Dios. El otro camino acaba en el libertino, en el mártir de los instintos, en el propio sacrificio en aras de la descomposición y el aniquilamiento. Ahora bien, el burgués trata de vivir en un término medio confortable entre ambas sendas. Nunca habrá de sacrificarse o de entregarse ni a la embriaguez ni al ascetismo, nunca será mártir ni consentirá en su aniquilamiento. Al contrario, su ideal no es sacrificio, sino conservación del yo, su afán no se dirige ni a la santidad ni a lo contrario; la incondicionalidad le es insoportable; sí quiere servir a Dios, pero también a los placeres del mundo; sí quiere ser virtuoso, pero al mismo tiempo pasarlo en la tierra un poquito bien y con comodidad. En resumen, trata de colocarse en el centro, entre los extremos, en una zona templada y agradable, sin violentas tempestades ni tormentas, y esto lo consigue, desde luego, aun a costa de aquella intensidad de vida y de sensaciones que proporciona una existencia enfocada hacia lo incondicional y extremo. Intensivamente no se puede vivir más que a costa del yo. Pero el burgués no estima nada tanto como al yo (claro que un yo desarrollado sólo rudimentariamente). A costa de la intensidad alcanza seguridad y conservación; en vez de posesión de Dios, no cosecha sino tranquilidad de conciencia; en lugar de placer, bienestar; en vez de libertad, comodidad; en vez de fuego abrasador, una temperatura agradable. El burgués es consiguientemente por naturaleza una criatura de débil impulso vital, miedoso, temiendo la entrega de sí mismo, fácil de gobernar. Por eso ha sustituido el poder por el régimen de mayorías, la fuerza por la ley, la responsabilidad por el sistema de votación.
Es evidente que este ser débil y asustadizo, aun existiendo en cantidad tan considerable, no puede sostenerse, que por razón de sus cualidades no podría representar en el mundo otro papel que el de rebaño de corderos entre lobos errantes.
Sin embargo, vemos que, aunque en tiempos de los gobiernos de naturalezas muy vigorosas el ciudadano burgués es inmediatamente aplastado contra la pared, no perece nunca, y a veces hasta se nos antoja que domina en el mundo. ¿Cómo es esto posible?
Ni el gran número de sus rebaños, ni la virtud, ni el common sense, ni la organización serían lo bastante fuertes para salvarlo de la derrota. No hay medicina en el mundo que pueda sostener a quien tiene la intensidad vital tan debilitada desde el principio. Y sin embargo, la burguesía vive, es poderosa y próspera. ¿Por qué?
La respuesta es la siguiente: por los lobos esteparios. En efecto, la fuerza vital de la burguesía no descansa en modo alguno sobre las cualidades de sus miembros normales, sino sobre las de los extraordinariamente numerosos outsiders que puede contener aquélla gracias a lo desdibujado y a la elasticidad de sus ideales. Viven siempre dentro de la burguesía una gran cantidad de temperamentos vigorosos y fieros. Nuestro lobo estepario, Harry, es un ejemplo característico. Él, que se ha individualizado mucho más allá de la medida posible a un hombre burgués, que conoce las delicias de la meditación, igual que las tenebrosas alegrías del odio a todo y a sí mismo, que desprecia la ley, la virtud y el common sense es un adepto forzoso de la burguesía y no puede sustraerse a ella. Y así acampan en torno de la masa burguesa, verdadera y auténtica, grandes sectores de la humanidad, muchos millares de vidas y de inteligencias, cada una de las cuales, aunque se sale del marco de la burguesía y estaría llamada a una vida de incondicionalidades, es, sin embargo, atraída por sentimientos infantiles hacia las formas burguesas y contagiada un tanto de su debilitación en la intensidad vital, se aferra de cierta manera a la burguesía, quedando de algún modo sujeta, sometida y obligada a ella. Pues a ésta le cuadra, a la inversa, el principio de los poderosos: «Quien no está contra mí, está conmigo.»"
Es evidente que este ser débil y asustadizo, aun existiendo en cantidad tan considerable, no puede sostenerse, que por razón de sus cualidades no podría representar en el mundo otro papel que el de rebaño de corderos entre lobos errantes.
Sin embargo, vemos que, aunque en tiempos de los gobiernos de naturalezas muy vigorosas el ciudadano burgués es inmediatamente aplastado contra la pared, no perece nunca, y a veces hasta se nos antoja que domina en el mundo. ¿Cómo es esto posible?
Ni el gran número de sus rebaños, ni la virtud, ni el common sense, ni la organización serían lo bastante fuertes para salvarlo de la derrota. No hay medicina en el mundo que pueda sostener a quien tiene la intensidad vital tan debilitada desde el principio. Y sin embargo, la burguesía vive, es poderosa y próspera. ¿Por qué?
La respuesta es la siguiente: por los lobos esteparios. En efecto, la fuerza vital de la burguesía no descansa en modo alguno sobre las cualidades de sus miembros normales, sino sobre las de los extraordinariamente numerosos outsiders que puede contener aquélla gracias a lo desdibujado y a la elasticidad de sus ideales. Viven siempre dentro de la burguesía una gran cantidad de temperamentos vigorosos y fieros. Nuestro lobo estepario, Harry, es un ejemplo característico. Él, que se ha individualizado mucho más allá de la medida posible a un hombre burgués, que conoce las delicias de la meditación, igual que las tenebrosas alegrías del odio a todo y a sí mismo, que desprecia la ley, la virtud y el common sense es un adepto forzoso de la burguesía y no puede sustraerse a ella. Y así acampan en torno de la masa burguesa, verdadera y auténtica, grandes sectores de la humanidad, muchos millares de vidas y de inteligencias, cada una de las cuales, aunque se sale del marco de la burguesía y estaría llamada a una vida de incondicionalidades, es, sin embargo, atraída por sentimientos infantiles hacia las formas burguesas y contagiada un tanto de su debilitación en la intensidad vital, se aferra de cierta manera a la burguesía, quedando de algún modo sujeta, sometida y obligada a ella. Pues a ésta le cuadra, a la inversa, el principio de los poderosos: «Quien no está contra mí, está conmigo.»"
Los viajes tambien rompen ventanas, estallan vidrios y dejan entrar cosas. Y en el medio de un caos sin resolver termina encontrandose la solucion a otro caos sin resolver, de otra índole. Gastamos tanto tiempo tratando de hallar lo que buscamos que a veces no nos detenemos a pensar en cuantas cosas mas podriamos estar buscando o de que aquello que buscamos no sea más que una bruta utopía conformada por pilares momentos que al mostrarse insignificantes buscan insignificarnos, como a modo de burla, porque no nos olvidemos que siguen siendo parte de la vida y la vida es la madre de todas las burlas.
En el afán de querer completarnos, desvivimos de nosotros y nos quejamos de todo cuando ciertas soluciones son tan evidentes. Intenté salir del vórtex, pero obviamente no fue esa la solución.
Navegar dos, tres, cien mundos paralelos donde sea dueño de mis decisiones, pero no de sus consecuencias, y donde yo sea consecuencia de decisiones ajenas. Por qué derecha o izquierda? No pueden ser ambas, acaso? El frio nos tapó los oidos, pero seguimos temperamentales adentro, siendo victimas y victimarios de la misma historia siempre. Acá no hay clases. Acá no hay historia. Acá hubo un hecho y un cerebro bifurcado por las sombras de un poema tormentoso con tu forma y con tu olor.
En el afán de querer completarnos, desvivimos de nosotros y nos quejamos de todo cuando ciertas soluciones son tan evidentes. Intenté salir del vórtex, pero obviamente no fue esa la solución.
Por qué huir?
Qué mal me hace?
Qué diferencia hay entre el efecto analgésico de un clonazepam y su milonga?
Por que no surmergirme?
Navegar dos, tres, cien mundos paralelos donde sea dueño de mis decisiones, pero no de sus consecuencias, y donde yo sea consecuencia de decisiones ajenas. Por qué derecha o izquierda? No pueden ser ambas, acaso? El frio nos tapó los oidos, pero seguimos temperamentales adentro, siendo victimas y victimarios de la misma historia siempre. Acá no hay clases. Acá no hay historia. Acá hubo un hecho y un cerebro bifurcado por las sombras de un poema tormentoso con tu forma y con tu olor.
16/05/11
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)